Evaluación y tratamiento para niños

EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO PARA NIÑOS

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En PSICOAVANCE consideramos que gran parte del éxito de cualquier tipo de tratamiento lo constituye el diagnóstico acertado. Por eso, ponemos todo nuestro esfuerzo y experiencia tanto en el diseño como en la aplicación de la batería de pruebas indicada para cada caso específico.

PSICODIAGNÓSTICO

Este tipo de evaluación se sugiere cuando se detectan en el niño conductas, actitudes o estados de ánimo que no corresponden a lo esperado para su edad ni para su nivel de desarrollo psicológico, o bien cuando dichas conductas afectan considerablemente su desempeño en el ámbito social, familiar o académico.

Se puede observar al niño ansioso, preocupado, distraido o irritable; puede ser que se muestre excesivamente inquieto, hiperactivo o muy pasivo y tranquilo; puede mostrarse grosero, retador y negativista; excesivamente sumiso o con claros síntomas de depresión, haciéndose evidente en todos los casos que el niño tiene dificultades que fluctuan desde alteraciones severas de personalidad, hasta leves dificultades de adaptación y de manejo de algunos aspectos de su vida cotidiana.

En el psicodiagnóstico se hace una exploración a fondo de la fuente del conflicto, autoestima, seguridad, relaciones interpersonales, relaciones con sus figuras perentales y con los hermanos; miedos, frustraciones, fantasías y mecanismos de defensa utilizados contra la ansiedad.

Complementamos la evaluación de los niños con una entrevista de apego adulto, a través de la cual se hace una exploración del estado mental de los padres con respecto a los vínculos afectivos, ya que de manera inconsciente, la forma en que recuerdad e interpretan sus experiencias tempranas de apego, influye significativamente en la relación que establecen con sus hijos, así como en su capacidad para responder y comprender sus necesidades emocionales.

Es importante conocer el modelo de apego de los padres, considerando que en la infancia, la personalidad del niño se va construyendo a partir de la interacción y de olos intercambios con ellos

EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA

Este tipo de evaluación se sugiere cuando el niño presenta dificultades o interferencias en su desempeño escolar. El niño puede mostrar dificultades específicas para la lectura, escritura, habilidades numéricas, atención-concentración, o puede presentar fallas generalizadas o inespecíficas que afectan su capacidad para aprender y obstaculizan su éxito en el ámbito escolar.

En este tipo de evaluación se hace una exploración a fondo del nivel de maduración neurobiológica del niño, nivel de inteligencia, habilidades cognitivas y de aprovechamiento escolar, habilidades perceptuales, edad psicolinguística, procesos de lecto-escritura, el nivel de aprovechamiento académico, de atención, concentración y memoria, así como de los aspectos emocionales que están involucrados directamente en las dificultades académicas del niño, con el fín de poder diseñar el programa específico de tratamiento.

EVALUACIÓN DEL LENGUAJE

Este tipo de evaluación es sugerida cuando el niño presenta alguna alteración o deterioro en los patrones de desarrollo del lenguaje, ya sea receptivo y/o expresivo y que interfieren con la comunicación social.

El niño puede mostrar dificultad o incapacidad para la producción de algunos sonidos o palabras completas, tartamudeo, dificultad para comprender lo que se le dice o para expresar verbalmente sus pensamientos

En la evaluación se incluye la exploración física del aparato fonoarticulador, la emisión de sonidos y la articulación de fonemas específicos como la "S" y la "R" que son las más frecuentes. De igual forma se evalúa si cuenta con la fuerza lingual adecuada, aspi como el movimiento de la lengua para ver si logra el punto de articulación esperado.

TRATAMIENTO NIÑOS

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A través de la evaluación se detectan las áreas altas, medianas y bajas, para dar inicio de manera posterior al tratamiento correspondiente, poniendo especial interés en la estimulación de las áreas específicas que se encontraron disminuidas hasta alcanzar los niveles óptimos para la edad de cada paciente

TERAPIA PSICOPEDAGÓGICA

  • Trastorno por Déficit de atención
    • Inatención
    • Hiperactividad
    • Impulsividad
  • Trastornos de aprendizaje
  • Trastorno de la lectura (Dislexia)
  • Trastorno del cálculo (Discalculia)
  • Trastorno de la expresión escrita
  • Trastorno del aprendizaje no especificado
  • Trastorno de las habilidades motoras
  • Trastorno de la Tourette

TERAPIA DE LENGUAJE EN NIÑOS

A los 4 meses y medio el bebé tiene sonrisa social y balbucea: guu.gaa y otros ruiditos.
A los 7 meses pronuncia más sonidos como ga, pa, ba.
Al año ya puede decir papá, mamá.
A los 15 meses puede señalar objetos e intenta preguntar ¿Que es? ó ¿para qué?
Al año y medio puede señalar correctamente partes corporales propias como ojos, boca, nariz, mano, etc.
A los 2 años poseen un vocabulario aproximado de 50 palabras, pero tiene un lenguaje interno que le permite entender muchas más.

Dado que el lenguaje preverbal antecede al verbal, su capacidad de comunicarse es asombrosa. En ocasiones a un niño se le ha adivinado sus deseos antes de permitirle la palabra y comodamente continúa sin la necesidad del habla para conseguir lo que quiere.
Si el grado de maduración del niño, el desarrollo emocional y el ambiente en que se desenvuelve son satisfactorios, el proceso de aprendizaje del lenguaje estará completo a los 3 años de edad, incluyendo la correcta articulación de todas las consonantes. Aunque el bilingüismo puede retrasar ligeramente al proceso para los 3 años, este debe de estar consolidado, y se puede diferenciar y emplear claramente dos idiomas.

TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN:

  • Trastorno del lenguaje expresivo
  • Trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo
  • Trastorno fonológico (de la articulación)
  • Tartamudeo (disfemia)

PSICOTERAPIA INDIVIDUAL PARA NIÑOS

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La psicoterapia es un proceso elaborativo en el cual se busca que el niño logre asimilar experiencias que le permitan enfrentar aquellas situaciones de su vida que le resultan dolorosas o displacenteras de una forma más productiva y satisfactoria.

Las luchas internas que se producen por diferentes situaciones a las que todos estamos expuestos, las cuales en los niños pueden ser desde problemas de aprendizaje hasta otros como el nacimiento de un nuevo hermanito(a), el divorcio de los padres, pérdida de alguna figura significativa, etc., generan tensión confusión, tristeza, enojo, ambivalencia, etc. Las estrategias defensivas empleadas en muchas ocasiones interfieren con el funcionamiento cotidiano, afectándose así su desempeño y desarrollo en diversas áreas de su vida: personal, familiar, académica o social.

En la psicoterapia individual de niños, el juego se emplea como herramienta principal para conocer su mundo interno. Se proyecta en sus temas y traumas todo lo que le sucede, ya sea placentero o displacentero. De esta forma los niños transmiten, reconocen, reflexionan, comprenden, aceptan y aprenden alternativas para manejar su situación para finalmente superarla.

De Ahí que la psicoterapia les resulta a los niños un espacio y un tiempo propio diferente a cualquier otro espacio de su vida en el que se les acepta y asi se permite dar salida y solución a todas aquellas situaciones que les resultan dificiles de manejar o controlar.
Algunas de las conflictivas mayormente observadas en los niños corresponden a:

  • Dificultades de vinculación social y familiar
  • Rivalidad entre hermanos
  • Cambios de residencia, país o colegio
  • Dificultades de adaptación social
  • Timidez e inhibición social
  • Problemas de conducta, falta de límites, impusividad y agresividad
  • Depresión y retraimiento
  • Trastornos del sueño
  • Trastornos de la alimentación y falta de apetito
  • Efectos por divorcio, separación y duelos
  • Fobias escolares y sociales
  • Eneuresis y encopresis

Se complementa la psicoterapia para niños con sesiones de orientación a los padres en las que se hacen intervenciones que favorecen un estilo de apego seguro que influirá de manera positiva en el vínculo paterno infantil, y por ende en la adecuada construcción de la identidad y la personalidad del niño.